Hábitos peligrosos y una mala pasada

Por Eugenio Pérez Almarales

Mucho ha perdido la cultura cubana con la casi extinción de los pregones, de aquellos de buen gusto y picardía criolla, pensaba mientras un señor flaco y desaliñado voceaba por la calle Pio Rosado, en Bayamo: “Diiiipirona, Piiiiiiroxicam…”

Pero no es ese el peor de los efectos de las peligrosas prácticas de consumo irracional de medicamentos, desde una “simple” Duralgina hasta Viagra y sus similares, de las cuales existen en el mundo unos 27 millones de consumidores, sin reparar en que una supuesta fogosa noche puede terminar en desgracia. Continuar leyendo “Hábitos peligrosos y una mala pasada”

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Recuerdan toma de Santa Rita por el Generalísimo Máximo Gómez

Por Eugenio Pérez Almarales

La toma por el Generalísimo Máximo Gómez Báez, del poblado de Santa Rita, en la actual provincia de Granma, será recordado este jueves por pobladores de ese sitio del municipio de Jiguaní, al cumplirse 147 de la acción.

El histórico suceso se produjo alrededor del mediodía del 30 de marzo de 1870, cuando la tropa mambisa encabezada por Gómez atacó el caserío, tomó sus dos tiendas, ocasionó seis bajas al enemigo e incendió la aldea. Continuar leyendo “Recuerdan toma de Santa Rita por el Generalísimo Máximo Gómez”

¡Nos vemos en los 80!

cuando_me_toque_caerA propósito del aniversario 40 del Poder Popular en Jiguaní

Por Eugenio Pérez Almarales

Por una nota de mi colega Esteban Félix Rivero Fajardo publicada en Facebook, supe de la sesión solemne de la asamblea municipal del Poder Popular de Jiguaní, donde se reencontraron delegados emblemáticos, como Lolo (de las Minas De Charco Redondo) y Chemen (de Dos Ríos), con dirigentes del órgano de gobierno de (casi) todos los mandatos.

Me habría alegrado poder saludarlos y recordar aquellos años de la década de los 90 del pasado siglo, cuando sobrevivir era ya un mérito, pero no faltaron voluntad, iniciativa, entrega…; cuando nos empeñamos en construir, aunque no hubiera materiales tradicionales, y aparecieron fórmulas para sobreponernos al hambre, a la carencia de combustibles para cocinar (lo hacía con vainas y ramas de flamboyán, soplillo y yescas hasta de mango); surgieron alternativas alimentarias, como los platos elaborados con los llamados extensores y repartíamos tiquets para comer, todos por igual, en la fonda de Santa Rita, las pocas raciones de “fibra” de que disponíamos. Continuar leyendo “¡Nos vemos en los 80!”

Pasión, razones, casualidades

Por Eugenio Pérez Almarales

No sé si deber mi origen a una bicicleta haya sido bueno o malo. Quizá por eso no he mejorado mucho en cuanto a medio de transporte, pero no me quejo del destino, de ser fruto de una historia de amor que tiene ya más de medio siglo. Continuar leyendo “Pasión, razones, casualidades”

Vindicación del choteo

Por Eugenio Pérez Almarales

En fecha tan lejana como 1928, ese gran periodista y ensayista cubano
que fue Jorge Mañach decía que estaba consciente de que tomar al choteo
como asunto de una de sus conferencias provocaría sorpresa en algunos,

pues “no parece un tema serio”.

Pero razonaba, seguidamente, que muchas cosas tenidas por serias no

merecen tal calificación, mientras otras, con apariencia de banales, sí lo son.

No significa que para los habitantes de la tierra más hermosa… nada sea
serio, pues tras esa aparente ligereza hay almas sensitivas, decía Mañach.

Y hablo de choteo, no de irrespeto.

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Sobrevivir

Por Eugenio Pérez Almarales

El huracán Flora fue el primer gran obstáculo que la vida puso a mi madre, ya próxima a la fecha de parto, allá por octubre de 1963. El descomunal diluvio dejó alrededor de dos mil personas muertas y un desolador panorama en el este de Cuba.

Mis padres, Miriam y Eugenio, vivían en La Habana. El embarazo del cual nací transcurrió prácticamente todo en la capital, y solo el alumbramiento se produciría en Oriente, “para estar cerca de la familia”.

¿Quién se iba a imaginar la catástrofe natural que limitó en toda la región la calidad de los servicios médicos y puso en peligro a aquella muchacha primeriza?
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