¿Las verdaderas “rosas” del señor Espina?

Por Eugenio Pérez Almarales

Señor Pedro Espina, acabo de leer un artículo firmado por usted, titulado “Relaciones Cuba-Estados Unidos: ¿Traición a Nuestra Revolución?”, en http://www.aporrea.org/internacionales/a200003.html, el cual no pude comentar en la plataforma en la que se publica, razón por la cual utilizo ahora la segunda persona del singular.

La lógica sorpresa que debió experimentar ante el anuncio de la decisión de los líderes Raúl Castro y Barack Obama acerca del futuro restablecimiento de las relaciones entre Cuba y EEUU no justifica sus ofensivos e infundados juicios.

Le invito a analizar detenidamente los discursos de ambos mandatarios, a revisar los antecedentes del hecho y a no olvidar la postura ética que ha caracterizado siempre -y caracteriza- a la Revolución cubana.

Considero que, proponiéndoselo usted o no, pudiera hace mucho daño con esas suposiciones, si los lectores no son suficientemente analíticos y no están debidamente informados.

No se cuál es su propósito (aunque puedo atisbar en sus palabras malévolos fines) y, a riesgo de ser injusto con su persona, cumplo mi deber moral de defender la integridad de Cuba y de nuestros líderes, con quienes no me une nada más que el afortunado hecho de compartir la misma trinchera en el campo de las ideas.

El anuncio del inicio del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y EEUU se produce sin que la patria de José Martí y Fidel Castro hiciera una sola concesión de principios; Cuba no ha bajado la cabeza absolutamente en nada. EEUU no le hace un favor a Cuba y Cuba no anda tras migajas por el mundo.

El gobierno de EEUU -como dijo claramente el señor Obama en su discurso del 17 de diciembre pasado- no renuncia a acabar con la Revolución cubana; la Revolución cubana -como reafirmó Raúl Castro ese día- no abandona la lucha, no traiciona a su carácter socialista, ni a sus amigos, ni a todos los que dieron su vida por uno de los más humanos y solidarios proyectos sociales. ¡Cuidado con lo dice, señor Espina! (Mucho más si tales “argumentos” no son resultado de su “confusión”).

Si el presidente Obama expresó su deseo de restablecer las relaciones con la mayor de las Antillas es porque reconoció el fracaso absoluto de la política de EEUU hacia Cuba, por más de medio siglo, lo cual es, no lo dude nadie, una victoria total de las fuerzas revolucionarias cubanas, de la persistencia, de la entrega absoluta a la defensa de nuestro proyecto, y resultado -también- de la solidaridad internacional.

Si el señor Obama dio tal paso se debe a que tuvo la capacidad suficiente para percatarse de la pérdida de influencia del Imperio en América, al aislarse en relación con este archipiélago nuestro; lo cual queda demostrado, por ejemplo, con los aplastantes resultados de las sucesivas votaciones en la Organización de Naciones Unidas, que año tras año respaldan a mi país.

El señor Obama no se lleva mérito alguno como artífice de la participación de Cuba en la próxima cumbre de la OEA en Panamá, pues Cuba tenía ya el respaldo del resto de los países miembros de la organización continental y la invitación oficial de los anfitriones. Si el señor Obama no asume esta posición, habrían sido los Estados Unidos, otra vez, los aislados.

Irrita sobremanera que se atreva usted a cuestionar la limpieza de Cuba y de su máxima dirección en relación con el Comandante Hugo Chávez y que pretenda manchar vínculos de tan profundo alcance humano, como los de Chávez y Fidel, Cuba y Venezuela. El mensaje real, el mensaje imposible de ocultar, “como la luna llena”, es que solo la resistencia lleva a la victoria.

Cuba sobrevivió sola a los peores años que siguieron a la desaparición de la Unión Soviética y de los países del campo socialista europeo. Cuba se levantó cuando casi nadie nos creyó capaces de sobrevivir, gracias a un pueblo excepcional, con profundas raíces históricas y con la dignidad que muchos no conocen.

¿Será que no leyó usted -poco después del anuncio del restablecimiento de las relaciones con EEUU- la condena de Cuba a las sanciones contra Venezuela expresadas por el gobierno estadounidense?

Señor Espina, veo su apellido en artículos supuestamente de izquierda, pero que, a mi juicio, mucho dañan la unidad de la revolución bolivariana, las relaciones de hermandad entre nuestros pueblos y Estados, la fe en el socialismo y la confianza en Cuba, paradigma de la lucha por los humildes.

Olfateo, sin esfuerzo, que sus verdaderos propósitos son enlodar la imagen de la Revolución cubana, denigrar al presidente Nicolás Maduro, sembrar dudas en cuanto a la viabilidad del socialismo. Me hace recordar una vieja frase que aprendí en Cuba: “con amigos como usted, no necesitamos enemigos” (Ojalá esté yo equivocado; lamentablemente, no lo creo)

Ahora termino con las mismas palabras con las que usted concluye, solo que lo hago con verdadera convicción y dispuesto a esclarecer sus dudas, si es esa la razón de tan desafortunado documento: ¡Hasta la Victoria Siempre! ¡Patria Socialista, ¡Viviremos y Venceremos!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s